29 abril 2017

La primavera zarceña


 
Poco a poco ha llegado, sin agua, con sol y calor a ratos, lo que contrasta con el año pasado por estas fechas cuando la lluvia era la compañera casi diaria.
Mal asunto para el campo sediento. Las flores están ahí, pero no se gozan porque les falta la savia que abunda cuando la tierra está jarta de agua.
Esto pinta sequia para este año. Ojalá San Isidro lo remedie, pero va a tener que emplearse a fondo, ya que San Marcos no dijo ni mu, y se fue como vino: con sol y viento para remate.
Por otra parte el refranero nos recuerda que “cuando marzo mayea, mayo marcea”, y todo apunta por ahí visto el repunte del frio, con el aire de arriba que lo seca todo.
Habrá que seguir la evolución de los huertos que andan parcos y engarañaos con tanto frio; al menos, para consuelo, la muestra que lucen los árboles frutales parece decente. Comeremos cerezas, peras y manzanas, que no es poco. Está claro que nunca llueve a gusto de todos, pero es que no llueve a gusto de nadie, porque no llueve. Me cachis… qué primavera.

 











5 comentarios:

Manuel dijo...

Gracias a las magníficas imágenes que nos muestras, todas a cual mejor, podemos contemplar "la primavera zarceña", que a pesar de la larga sequía, no está nada mal. Ahí está con toda su belleza y lozanía a pesar de todo. También es justo decir que hay que saberla captar en su preciso momento.
Sí, qué diferencia con la primavera lluviosa del pasado año, pues desde Enero que comenzaron las lluvias y en dos ocasiones las crecidas del Uces saltaron el puente Robledo, continuó lloviendo durante toda la primavera.
Este año transcurre de distinta manera y los pantanos, no acumulan agua. En mi blog (La ZarzaOnline), en margen derecho, hacia abajo, están los enlaces a los distintos pantanos de nuestra zona de influencia. Los actualizan cada martes e informan de la pérdida o recuperación en hectómetros cúbicos, respecto a la semana anterior. También comparan con años anteriores, etc. y otros datos interesantes. Se observa que el de Almendra, está muy bajo de nivel y es el que en verano a través de Cabeza de Horno se distribuye el agua a nuestros pueblos. Hasta hace pocos años, veíamos en vísperas de S. Lorenzo una cisterna abasteciendo, descargando el preciado líquido. Sin embargo, se observa que en el de Sta. Teresa, que es el que abastece la capital, suben las reservas; lo cuidan por lo que pueda venir en verano y por ese motivo es como se ve el Tormes, al paso por Salamanca, muy pobre de caudal.
Hoy, en la ciudad, comienza a llover; pero parece que sin ganas, le cuesta. Pero algo es algo, menos es nada; algo aliviarán estas gotas a los campos y esperemos que esa "primavera zarceña" haya recibido algo de lluvia y siga luciendo como en las fotos.

-Manolo-

Anónimo dijo...

Pues fue subir este relato y la lluvia vino a contradecirme, y lo celebro. Llovió algo ,un alivio al menos para el campo porque ya mostraba muchas zonas agostadas. Nuestro campo es muy agradecido con la lluvia ya que con poca remoza alegremente. Ya veremos como se presenta mayo que va a ser concluyente para contrarrestar la sequia o confirmarla.
Félix

Anónimo dijo...

Colores y amores de Felix, siempre con temas interesantes y dignos de ver.
Gracias.

Anónimo dijo...

Como dice el anónimo que precede a mi comentario: todas tus entradas son interesantes. Fue escribir tú y llegar la lluvia. Será porque por allí arriba entre las nubes habita un duende que lee tus reclamos y quiere complacerte para continuar leyéndote. Salva

Juan Luis Esteban Toribio dijo...

La pluma, afina, el camino recorre, la cámara dispara en el lugar adecuado, y el artista perdura en cualquier lado.
Ese es Félix, "el afortunado".
Para seguir la tradición, Félix nos ofrece en esta entrada, una nítida imagen de lo que es nuestro pueblo visto por un zarceño de vanguardia; que además, tiene la suerte de saber estar siempre en el lugar apropiado.
Ya sé que eso no es por casualidad, Félix, sino por pura profesionalidad y tu buen gusto en el hacer.
Lástima que las lluvias hayan sido tan perezosas este año y estén tardando en llegar más de lo que deberían, pero no nos vamos a enfadar con ellas; pues, sin duda, es mejor tenerlas contentas, por si acaso...

Buen reportaje fotográfico y acertado el comentario.
Como siempre es un placer leer tus escritos, sobre todo, si están (como casi siempre) relacionados con el entorno y costumbres de nuestro pueblo.
Luis