Recuerdo de pequeño, cuando estudiaba en la escuela, lo mucho que disfruté con la lección de la Torre de Babel y las explicaciones que nos daba el maestro sobre aquella edificación que se fue al garete porque Dios se enfadó al ver que queríamos competir con Él, y dijo:”Hasta aquí hemos llegado, chicos “,y confundió sus lenguas, y como no podía entenderse se le desbarató el negocio y ¡hala!, a correr por la faz de la Tierra, y así empezó la emigración. O sea, que todo se repite; nuestra construcción desmesurada de viviendas, aeropuertos innecesarios y otras vanidades, mucho más de lo que se necesitaba, (llámese soberbia, avaricia, codicia, estafa, trinque o como se quiera) desembocó en el inevitable pinchazo de la burbuja inmobiliaria, que es una de nuestras torres de Babel, abocando al consiguiente éxodo o emigración; vamos, que lo mismo que hace miles de años con aquella torre. Para mi la Biblia es que es un libro fantástico porque ahí está casi todo lo ocurrió y que puede repetirse y, además, cada cual puede interpretarla a su manera, como el caso de la famosa torre de Babel.
Pero volviendo a nuestra Torre particular, la de este país llamado aún, España, es que hemos construido varias torres de Babel: (La del Sistema Financiero, la de las Autonomías, la de la inmigración, la del futbol, iba a decir la del trinque, pero eso no es torre, eso son los sótanos y cloacas…) Y eso es lo malo. Y yo me pregunto: ¿Nadie de verdad se había dado cuenta de ese engendro? Sospecho que si, pero los beneficiarios de dicha obra “maestra” debieron decir para sus adentros:”sigamos con el chollo hasta que estalle”. Pues bien, la famosa torre como sabemos se tambaleó, y lo que es peor, ha provocando el derrumbe de no pocas cosas. La historia se repite simplemente porque los hombres nos repetimos generación tras generación, volviendo a actuar como lo hicieron otros, décadas o siglos atrás. Nosotros nos lamentamos ahora porque nos atañe directamente pero vendrán otras generaciones y les ocurrirá lo mismo. Desde aquella famosa torre ¿cuántas se han intentado construir con el consiguiente derrumbe? Probablemente infinidad, pero lo que me interesa es lo de aquí y ahora.

Pero volviendo a nuestra Torre particular, la de este país llamado aún, España, es que hemos construido varias torres de Babel: (La del Sistema Financiero, la de las Autonomías, la de la inmigración, la del futbol, iba a decir la del trinque, pero eso no es torre, eso son los sótanos y cloacas…) Y eso es lo malo. Y yo me pregunto: ¿Nadie de verdad se había dado cuenta de ese engendro? Sospecho que si, pero los beneficiarios de dicha obra “maestra” debieron decir para sus adentros:”sigamos con el chollo hasta que estalle”. Pues bien, la famosa torre como sabemos se tambaleó, y lo que es peor, ha provocando el derrumbe de no pocas cosas. La historia se repite simplemente porque los hombres nos repetimos generación tras generación, volviendo a actuar como lo hicieron otros, décadas o siglos atrás. Nosotros nos lamentamos ahora porque nos atañe directamente pero vendrán otras generaciones y les ocurrirá lo mismo. Desde aquella famosa torre ¿cuántas se han intentado construir con el consiguiente derrumbe? Probablemente infinidad, pero lo que me interesa es lo de aquí y ahora.
Pues mira por donde, una de nuestras torres faraónicas, y la más chunga, a mi entender, es la creación del Senado, pero al revés de aquella, y es que hay que tener perendengues para acometer tal proyecto. Lo cierto es que en España hay una lengua oficial del Estado y que todos conocemos y hablamos, llamada español o castellano, como más rabia le de a uno. Pues bien, los pupilos que allí se albergan dicen gobernarnos o gobernarse, ¡ya no sé muy bien!, dicen que son la voz del pueblo, (la mía creo que no), serán la suya, y ahí voy. Digo que será la suya porque entre todos han decidido hablar cada cual la suya, sin pensar en mí, ni en mi vecina del tercero, la señora María, que solo entendemos la de todos. El caso es que se gastan millones de euros para hacer que no se entiendan entre ellos primero, y después pagar para que otros, gente contratada, hagan que se entiendan. O sea que llegan, se saludan en la lengua de todos, después se desentienden todos y acto seguido recurren a gente ajena para que les haga entenderse después de haberse desentendido…de una lengua que sí entendían todos. ¿No está mal como invento, eh? Como queda dicho, la torre de Babel pero a la inversa; se inventó el problema par inventar la solución, invento español patentado que no genera beneficios al pueblo, sino un despilfarro insultante de nuestros ahorritos.
A ver si Dios tiene otra idea o truco para suspender ya esta torre, porque aquí hay mucho listo licenciado en las Ursulinas, y lo de la confusión de lenguas ya no cuela.
Félix.
A ver si Dios tiene otra idea o truco para suspender ya esta torre, porque aquí hay mucho listo licenciado en las Ursulinas, y lo de la confusión de lenguas ya no cuela.
Félix.